Guía de series con un punto romántico

Las chicas del cable, ¿más de lo mismo?

Las chicas de cable se estrenó este fin de semana en Netflix, con el sello de la empresa que tiene títulos como Marco Polo o House of Cards, tenía muchas ganas de saber qué podían hacer de la mano de Bambú y con una historia ambientada en España. Y para mí, no ha cumplido del todo mis expectativas. Te cuento mis razones, en esta entrada libre de adelantos de la serie. Palabrita. Puedes leerla sin haberla visto.

Serie romántica

 

Lo peor de Las chicas del cable

Vamos a comenzar por lo malo, para luego ver lo bueno que tiene la serie. Bien, lo peor, lo que no he podido entender en ningún momento… la música. ¿La música? Sí, la jodida música. No me parece del todo mal que la música ambiental sea de otro siglo, más bien de este que del pasado. Pero lo que no tiene ningún sentido es verlas bailar agarradas de sus maromos o en una fiesta a lo Charleston con música con una base de hoy en día y que es imposible que se pudiera escuchar en los años veinte sin una máquina del tiempo musical. De hecho, hay una gran fiesta en el primer capítulo y no hay una banda tocando, sino una música súper actual… ¿puede ser de fondo? Sí, hasta que una de las protas dice: «¡Me encanta esta canción! Si te encuentras mal te sube el ánimo». Un despropósito.

Otra cosa que no me ha gustado de Las chicas del cable… que es más de lo mismo. Si has visto Velvet o Gran Hotel te das cuenta de que las tramas son prácticamente iguales y que sorpresas vamos a tener pocas.

El personaje principal femenino —ya que no, que no te engañen, no es una serie coral, no todas las protagonistas tienen el mismo peso— es de yeso o de papel pintado. ¡En serio! Tú a esa chica le dices que se está muriendo su perro y no reacciona, pone la misma cara esté como esté… contenta, igual; triste, más de lo mismo; llorando, se le caen las lágrimas y no cambia la cara. Tiene que ser difícil ser tan estoica. Solo había visto a la actriz, Blanca Suarez, en otra serie y no me pareció mal. Así que no sé si es que la chica es mala actriz o que el personaje era así de soso y punto.

En contra, me parece fatal el poco protagonismo que se le dan a las otras, con tramas manidas, sobre todo la de una de ellas, Marga, que es la típica chica que viene del pueblo a la gran ciudad. Ya que, claro, es una serie española y necesita personajes con toques cómicos para que no sea un buen drama. No hace falta, de verdad. Las otras, también se quedan a medio gas.

Los hombres, por otra parte, salvo quizá uno, estereotipados hasta más no poder… o muy buenos o muy malos. No hay grises, en general, si somos malvados, lo vamos a llevar todo hasta el final y si somos buenos, a veces parecemos tontos.

Otra cosa que no me convence es la voz en off en todos los capítulos. Si me gusta lo que dice Meredith Grey en casi cada capítulo de Anatomía de Grey es, entre otras cosas, porque proporciona datos curiosos y, sobre todo, es corto, muy corto. Aquí nos pegan unas parrafadas pseudofilosóficas que, en general, no aportan nada.

Y ya para terminar es una serie de insta-amor y de insta-amistad. En cinco segundos todas son las mejores amigas y las que no tienen una historia pasada, encuentran el amor en diez minutos. ¡Y todo en capítulos de una hora! Por si nos faltaba tiempo…

Las chicas del cable

Lo que más me ha gustado de Las chicas del cable

Después de contar lo malo, parece que poco bueno hay tras Las chicas del cable… pero nada más lejos. Me ha gustado ver un saltito en la ficción española, con más calidad, desde luego. Estamos a años luz de las grandes series de época de la BBC o de cadenas como la HBO.

La ambientación me ha parecido muy acertada (sin contar la música, claro). En concreto, me gustó mucho el cambio de una década a otra, ya que hay un flashback diez años antes y se nota mucho la diferencia. No me voy a meter en cuestiones históricas o de sociedad.

Lejos de meterme en valoraciones sobre lo que ha comentado el actor, Yon González, sobre el feminismo o el machismo, me ha gustado el personaje de Francisco, creo que tiene claroscuros muy interesantes, aunque poca química con las chicas. Su relación con Carlos me parece interesante y me hubiese gustado saber un poco más qué ocurrió entre que llegó a Madrid y comenzó a trabajar en la compañía de teléfonos.

De las chicas, destacaría los personajes de Sara y Ángeles. De la primera me haría falta saber algo más de ella, pues es secundaria, y de Ángeles me ha encantado su evolución.

Además, Las chicas del cable toca temas muy interesantes, actuales y se centra en la relación de las mujeres luchadoras contra el mundo. Como idea central está genial.

Y como creo que habrá una más que probable segunda temporada, la veré. Me sorprendería que no le dieran una oportunidad más en Netflix. No ha sido la serie que más me ha gustado de las últimas que he visto, pero he pasado un buen rato.

¿Has visto Las chicas del cable? Me encantaría saber qué te ha parecido la serie española de Netflix.

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2 thoughts on “Las chicas del cable, ¿más de lo mismo?

  1. Estoy de acuerdo contigo en algunas cuestiones, es verdad que estamos años luz de series de BBC o de cadenas como la HBO, pero es una de las pocas series españolas que se pueden ver bastante bien, y hasta me he sorprendido a mi misma al quedarme enganchada en su trama. Aunque la calidad de los actores en según que aspectos deja mucho que desear, sobre todo en lo que se refiere a los dos galanes principales, su interpretación es todavía más deficiente cuando actúan al lado de otros personajes cuya calidad interpretativa es muy superior, como por ejemplo la mayoría de las chicas. Lo de la música no me ha molestado, le da un toque moderno que agradezco para que la serie no se quede en una telenovela más. Sin duda es entretenida y si hacen una segunda temporada la veré.

    1. Yo también la veré, Ivette. Aunque espero que aprendan y limen algunas cosas, que no repitan tramas de otras de sus series (como Velvet o Gran Hotel) y que sigan manteniendo lo bueno que tiene, que no es poco.
      ¡Gracias por comentar, guapa!

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