Cinco cosas que aprendí escribiendo fanfics

Hace unas semanas se cerró un capítulo muy importante de mi vida. Quizás, si lo contara, casi nadie me entendería al decir que fue «muy importante», pues no me han despedido, no he acabado una carrera ni me voy a casar, pero, os prometo, que para mí ha sido un antes y un después. Aún no he podido asimilarlo bien, ya que no se cerró porque yo quisiera, no… Fue un portazo en la cara, de los que duelen y recuerdas con los años. Y esto tan horrible, me ha hecho pensar en otra etapa, hace muchos años, en la que yo comencé a escribir. Sí, los amados/odiados fanfics.
 fanfic romantico

¿Qué es un fanfic?

La verdad es que no tiene mucho, un fanfic son historias escritas por fans en el universo de un libro, película, serie, anime o manga. Bien solamente tomar prestado el mundo y meter a tus propios personajes o, lo que es mucho más normal, tomar prestado todo, hasta los personajes, y darles una vuelta. Normalmente, como os podéis imaginar, es para que una pareja que te gusta se junte, bien porque no ha ocurrido en el libro/película/mundodeYupi o porque no te ha gustado cómo.
De un fanfic surgió Cincuenta sombras de Grey y no voy a hacer ningún comentario al respecto. (Después de escribir esto, casi muero al morderme la lengua).
Pues yo un día cualquiera de verano, tras acabar los exámenes de la universidad, conocí un libro/película/mundodeYupi y me enganché como te enganchas a las cosas que sabes que serán para siempre, aunque las dejes, aunque te hagan daño, aunque te cambien la vida: con una absoluta locura y fanatismo. Del bueno.
Pero llegó un día en que el libro/película/mundodeYupi se me quedó corto y descubrí, por la más pura y absoluta casualidad, los fanfics. Devoré cada uno de ellos que llamó mi atención y descubrí un nuevo mundo. Con el tiempo, me fue gustando y escribí unos cuantos que, incluso, fueron traducidos a varios idiomas.

 ¿Qué aprendí de los fanfics?

1. Cada uno en su casa, y Dios en la de todos

Efectivamente, podría seguir con el refranero español, que da para mucho: cada mochuelo a su olivo, cada oveja con su pareja… Sí, aprendí que los personajes están bien donde están, en su mundo, con sus amigos y bajo la mano (o el yugo) de su creador. Si bien es cierto que algunos se merecen mucho más que lo poco que le dan, pero eso ya no es cosa nuestra.

2. Cada loco con su tema: el OOC  

Juro que la primera vez que leí eso creí que estaban hablando de una serie de televisión. Pues no, ¡error! Significa out of character, o, lo que es lo mismo: «tu personaje se parece al original en el nombre». Bien, esto es un mundo oscuro que más que horrores, alberga spoilers. Cada persona tiene un concepto distinto, salvo en grandes rasgos, de cómo debería actuar un personaje en una situación en la que nunca se ha visto. Por lo que las críticas te llueven sin saber de donde, pues suelen ser las más subjetivas, pero las que más defiende la gente.

3. Amor y fortuna, resistencia ninguna: fanservice

Debo admitir, aunque me duela, que fanservice es un término que me chifla. Los fanfics son solo eso, fanservice. Lo malo es que están hechos por gente anónima, no por el creador del libro/película/mundodeYupi. Ejemplo práctico (si no has leído, visto las películas o te han contado el final de Harry Potter, no sé que has hecho con tu vida, pero es cosa tuya, y, además, no sigas leyendo): Si J. K. Rowling hubiese liado a Harry con Hermione. ¡Fanservice brutal que se cae internet!

4. Vísteme despacio, que tengo prisa.

No es ninguna sorpresa decir que si algo te gusta quieres más, mucho más. Pero si estás escribiendo un fanfic y subes un capítulo por semana, te pedirán dos al día y si subes dos al día, te pedirán dos a la hora y si los subes… pues no tienes vida y no estás leyendo esto porque estás escribiendo tu próximo capítulo que se te acaba el tiempo.
Cuando algo se hace por amor al arte se critica mucho menos, poca gente se quejó de mi forma de escribir o de mil cosas horribles que hacía y ahora no hago, pero te piden rapidez. Lo quieren ya. No quieren esperar tres años para saber cómo acaba tu historia (Spoiler: suelen acabar bien y con la pareja de turno muy feliz).

5. Bicho malo nunca muere.

Y si algo he aprendido de los fanfics es, sin duda, a que la gente que lee, en general, es agradecida. Yo sigo recibiendo cada pocos meses algún mensaje de ánimo por mis historias, otros que me piden más o, inclusive, quien se declara fan mío. Son mensajes que me alegran mucho y que siempre quiero contestar, aunque ese ya no sea mi mundo y yo ya no escriba más sobre personajes que no sean míos.

Bonus: Por el hilo se saca el ovillo.

Gracias a los fanfics estoy hoy aquí. Gracias a dar el salto y dejar que alguien me leyera, fuera de mi círculo cercano, me decidí a escribir libros. Gracias a los comentarios positivos y a los ánimos, la semana pasada salió De Bombay a ti y en octubre saldrá Entre líneas. Así que lo más importante que aprendí de los fanfics es que me encanta escribir (e, incluso, que me lean).

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.