La temporada en la novela romántica

Creo que no hay nada que caracterice más a la época victoriana en la novela romántica que The Season. Un momento maravilloso para poder contar historias de amor, de poder y de sociedad. Y De Bombay a ti comienza en plena temporada de 1851.
novela romantica

¿Qué es la temporada?

Desde Pascua hasta agosto se celebraban las reuniones en el Parlamento, y los lores, que se pasaban el resto del año en sus mansiones en el campo, acudían a Londres. En ese momento, se aprovechaba para poder presentar a las damas ante la reina, celebrar bailes, actos benéficos, deportivos… y buscar marido. Es lo que se llamaba The London Season.
 
Aunque hoy en día eso de buscar marido nos parece una locura, en la época, era lo que toda mujer de clase alta debía hacer. Tenían en cuenta a la familia, la renta anual y la posición del caballero. Muy pocas veces el amor entraba en juego, pero las escritoras de novela romántica han hecho de la excepción, la regla (y a mí me encanta, que conste). De hecho, como ya os comenté en siete curiosidades de la reina Victoria, ella sí contrajo matrimonio por amor, algo muy poco victoriano, por cierto.
 
Estos eventos comenzaron el siglo XVII y continuaron hasta la Primera Guerra Mundial, donde todo pierde un poco el sentido. El gasto económico que suponía ese tipo de vida no se podía mantener. Aunque la costumbre no se ha perdido del todo, y hoy en día se celebran eventos patrocinados por marcas que continúan la estela de lo que fue en el pasado.
 
mujer epoca victoriana
 

Las debutantes

Toda chica de buena familia que quisiera aparecer en público debía presentarse ante la reina Victoria, lo que se llamaba coming out. Una ceremonia que se celebraba durante los primeros días tras la Pascua, normalmente tres, donde cada día, unas doscientas chicas se presentaban emperifolladas con sus mejores galas ante la monarca. Algunas de ellas vistieron trajes y galas más impresionantes que en su propia boda. Y, tras ese acto, ya era libres de ir y venir… con carabinas, por donde quisieran… bueno, por donde les dejaran sus padres y… en fin, hacer bien poco más, a priori.
 
Esta costumbre fue abolida por Isabell II en 1958. Debía ser un poco aburrido estar tres días viendo a unas seiscientas chicas histéricas por no trastabillar y caer al suelo ante ella. Yo también lo habría suprimido.
 damas victorianas

El momento álgido de la temporada

Aunque la norma general era que comenzara tras la Pascua, algunos años se empezaba en febrero y otros se retrasaba, ¿por qué? ¿Los victorianos eran inconstantes y odiaban ser predecibles? Bueno, puede ser, yo no lo sé, pero la razón principal eran los deportes.
 
Sí, los deportes.
 
La temporada dependía más de ellos que del propio parlamento. De hecho, en 1886, The Haper´s Magazine publicó un artículo con el siguiente titular: «La temporada depende del Parlamento, y el Parlamento de los deportes».
 
De este modo, mayo era el mejor mes para pasar en Londres, si eras victoriano y te gustaba todo este lío. Por dos razones, los dos eventos deportivos del año: The Derby y The Ascot. Carreras de caballos para gente exclusiva, ¿os suena? Es más, sin la última, no había temporada.
 casa victoriana
¿Qué tiene la temporada que nos encanta para la novela romántica?
Creo que esta pregunta se responde sola. Es el germen perfecto para amores y desamores, matrimonios concertados y por deseo. En una sociedad tan rígida, donde las costumbres y las normas sociales primaban, cualquier desliz podía acabar en desgracia… o en boda. Ya que los victorianos alardeaban de eso mismo, mirando por encima del hombro a las generaciones anteriores por permisivas… Cada loco con su tema.
 

 

¿Qué hacían durante esos meses? ¿En qué ocupaban el tiempo libre? ¿Era todo parecido a los maravillosos libros que leemos de novela romántica? Pues no, lo dudo mucho, la verdad. Pero a las otras dos preguntas y a otras más, responderé el jueves que viene para continuar con los artículos que os prometí cuando anuncié que De Bombay a ti es ya una realidad

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