Mis cosas

Mis mejores novelas leídas en el primer trimestre de 2018 (2)

La semana pasada os hablaba de Mis mejores novelas leídas en el primer trimestre de 2018 centrándome en las románticas que, no os voy a engañar, son las que más leo. Pero en esta segunda parte vengo a contaros un poco poco sobre las que no son de ese género. Y, entre ellas, creo que se encuentra mi mejor lectura del año. Por ahora va ganando por goleada. 

2018

Mis mejores novelas no románticas

El gigante enterrado, Kazuo Ishiguro

2018

Inglaterra en la Edad Media. Del paso de los romanos por la isla sólo quedan ruinas, y Arturo y Merlín ?amados por unos, odiados por otros? son leyendas del pasado. Entre la bruma todavía habitan ogros, y británicos y sajones conviven en unas tierras yermas, distribuidos en pequeñas aldeas. En una de ellas vive una pareja de ancianos ?Axl y Beatrice? que toma la decisión de partir en busca de su hijo. Éste se marchó hace mucho tiempo, aunque las circunstancias concretas de esa partida no las recuerdan, porque ellos, como el resto de habitantes de la región, han perdido buena parte de la memoria debido a lo que llaman «la niebla». En su periplo se encontrarán con un guerrero sajón llamado Wistan; un joven que lleva una herida que lo estigmatiza; y un anciano Sir Gawain, el último caballero de Arturo vivo, que vaga con su caballo por esas tierras con el encargo, según cuenta, de acabar con un dragón hembra que habita en las montañas. Juntos se enfrentarán a los peligros del viaje, a los soldados de Lord Brennus, a unos monjes que practican extraños ritos de expiación y a presencias mucho menos terrenales. Pero cada uno de estos viajeros lleva consigo secretos, culpas pendientes de redención y, en algún caso, una misión atroz que cumplir. Sumando el viaje iniciático, la fábula y la épica, Kazuo Ishiguro ha construido una narración bellísima, que indaga en la memoria y el olvido acaso necesario, en los fantasmas del pasado, en el odio larvado, la sangre y la traición con los que se forjan las patrias y a veces la paz. Pero habla también del amor perdurable, de la vejez y de la muerte. Una novela ambientada en un pasado remoto y legendario que vuelve sobre los grandes y eternos temas que inquietan a los seres humanos.

¡Esta es! Sin lugar a dudas, sino la mejor, una de las mejores lecturas de este año. Y eso que fue la primera, estrené el año de la mejor manera posible, con El gigante enterrado. Podría empezar por cualquier cosa, ya que todo me gustó de este libro, desde la forma de narrarlo, hasta los personajes, la historia, el final. No sé, todo. Es una lectura imprescindible y muy recomendable. Debo admitir que no conocía a Kazuo Ishiguro, pero entiendo que le dieran el premio Nobel. A mí me ha fascinado y voy a seguir leyendo todo lo que pueda de él. 

El psicoanalista, de John Katzenbach

2018

«Feliz aniversario, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte».

Así comienza el anónimo que recibe el psicoanalista Frederick Starks, y que le obliga a emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la vida imposible.

De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un psicópata decidido a llevar hasta el final su sed de venganza.

Voy a decir una locura: me costó trabajo entrar en el libro. Sí, el principio es, sin duda, lo más impactante que tiene El psicoanalista, pero a mí me costó trabajo meterme en la historia por él, por Frederick. Sin embargo, poco a poco me fue gustando todo mucho y te vas picando, para saber qué pasa, cuál fue el pecado del doctor Starks para que alguien tenga la intención de que muera. Y lo cierto es que me terminó enganchando. Si te gusta la novela negra, esta es imprescindible. 

La chica que leía en el metro, Christine Féret-Fleury

2018

Juliette toma el metro todos los días a la misma hora. Y lo que más disfruta del trayecto es observar a aquellos que leen a su alrededor. La vieja dama, el bibliófilo de rarezas, el estudiante de matemáticas, la joven muchacha que llora en la página 247. Juliette los mira con curiosidad y ternura, como si sus lecturas, sus pasiones, la diversidad de sus vidas, pudiesen dar color a la suya, monótona y previsible.

Sin embargo, un día decide bajar dos estaciones antes de lo habitual, tomar un nuevo camino para ir a trabajar, sin saber que su vida estará a un solo paso de cambiar para siempre.

La chica que leía en el metro es más un cuento que una novela, la verdad. Ademas, está acompañada de unas ilustraciones muy bonitas que hacen que te metas más en todo el lío que Juliette arma a su alrededor. Te engancha sin saber bien cómo y acabas por las maravillosas calles de París intentando no volverte loca. Es una lectura rápida que merece la pena. 

Y estos han sido todos mis mejores libros de lo que va de 2018, románticos y no románticos. ¿Los has leído? Yo los recomiendo todos, creo que merece la pena sumergirse en los mundos que nos ofrecen estos autores. Sin lugar a dudas. 

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