Participar o no en el NaNoWriMo

El año pasado acabé el NaNoWrimo y, tras un mes de locura, si me hubieran preguntado en ese mismo momento si iba a participar de nuevo, mi respuesta hubiese sido no, ni de coña, ¿estás loco? Aunque las cosas para mí fueron complicadas, os cuento mi experiencia en esta iniciativa que creo que va mucho más allá de un mes de locura. Estando tan cerca, la cuestión es: ¿participar o no en el NaNoWriMo? 


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¿Qué es el NaNoWrimo?

Lo primero es explicaros qué es esto tan raro y que, si os gusta escribir, pronto pasará a ser parte de vuestro vocabulario habitual: el NaNoWrimo o el mes nacional de la escritura de novela (en inglés, de donde viene el palabro: National Novel Writing Month). Es una iniciativa para escribir una novela de 50 000 palabras antes de la medianoche del 30 de noviembre.

Vamos, lo que es pasarnos un mes escribiendo como locos para poder llegar a tener lo que serían más o menos 175 páginas. Vomitar palabras, unirlas y dejar la revisión para otro momento. ¿Parece una locura? Lo es, sin duda, lo es.

¿Qué tiene de bueno el NaNoWriMo?

Así, de primeras, si no has participado nunca, le verás pocas cosas buenas, salvo el reto personal de poder escribir una novela de 50 000 palabras en un mes. Sí, es algo personal, cada uno puede verlo desde el punto de vista que quiera, pero el primer año (y quizá los siguientes, depende de la persona) es poder demostrarse a uno mismo que puede.

Yo el año pasado lo conseguí y acabé jurando y perjurando que nunca, jamás lo volvería a repetir. Pero eso ahora ha cambiado. Luego os cuento mis razones.

¿Qué tiene de malo el NanoWriMo?

Lo único que ganas con esta iniciativa es una meta personal, no hay un premio real más allá que el haberlo conseguido. Así que es una lucha contra ti mismo, contra la página en blanco y contra las malas (o buenas) ideas. No tiene ningún sentido decir que has terminado el NaNoWrimo, a nadie debe importarle nada más que a ti.
Así que lo malo es la presión que te metas a ti mismo, el no alcanzar una meta. Si no lo terminas tiene que ser frustrante. Además de que, depende el caso, también le puedes coger asco a tu idea si la machacas y no la acabas.

Si eres un escritor exigente al momento, lento, que tiene que repasar cada frase cuatro veces antes de poder avanzar, esto no es para ti.

¿Voy a repetir el NaNoWrimo?

Sí. Sin duda. Y no, no estoy loca (bueno, solo un poco). Me explico: comencé una historia en el pasado mes de noviembre que sabía más o menos por donde debía tirar, pero no estaba para nada perfilada. Durante ese tiempo la escribí sin pensar. Ale, todo venía bien, las situaciones más absurdas, perfectas; las más tontas, maravillosas; las que más me han costado escribir, las mejores… Y así, sin más, se formó la historia.

Cuando acabó el mes de noviembre, tenía un manuscrito de más de 50 000 palabras por revisar. Uf, qué pereza, ¿verdad? ¡Desde luego! Dejé aparcado ese montón de ideas absurdas y frases malavenidas para olvidarme de ellas. Adiós, NaNoWrimo; adiós historia. Hasta aquí hemos llegado.

Pasado el tiempo, me sentí como cuando bebes mucho y juras que nunca jamás volverás a probar el vino dulce, por ejemplo (guiño, guiño). Empachada de la historia, de sus personajes y de todo lo que tenía que ver con ellos. Tanto fue así que hasta cambié de género para la siguiente novela.

Pasados los meses, los eché de menos. A ver, los escritores somos gentuza rara que echa de menos cosas que otros ni han pensado que se pueda extrañar.

Así que abrí el archivo y me volví a encontrar con ellos. No voy a mentir, meterle mano a esa algarabía de palabras fue muy complicado y me costó mucho tiempo ordenarla. Mucho más de la mitad se fue al retrete, para qué mentir. Pero otras ideas fueron hilos conductores para perfilar la historia, que, a día de hoy, está acabada. Mis lectoras beta (¡hola!) ya la han leído y le queda poco para que yo, sentimentalmente, pueda despedirme. Le queda exactamente once días. Pues el día uno de noviembre comienzo con otra y espero que este año el NaNoWrimo sea tan estresante, odioso y abrumador como el pasado. ¡Qué Dios nos pille confesados! 

Mis consejos para participar en este NaNoWrimo

Si es vuestro primer año, tomadlo con calma y por pura diversión. No os dejéis llevar por las frases perfectas o por las situaciones maravillosas, os quedarán tantos hilos sueltos que podréis hacer un jersey con esa historia. No lo dudéis. Lo bueno que tiene esta experiencia es que no existe la página en blanco, vas a escribir sí o sí, vas a hacer que tus personajes rocen el OOC*, casi con seguridad, pero no va a pasar nada.

No es un libro, es un manuscrito y se puede cambiar mil veces. Otra cosa buena que tiene es que puedes escribir sin la presión de la revisión rondando a nuestras espaldas. Eso ya vendrá durante los meses posteriores.

Escribe, escribe y escribe. Llega a las 50 000 palabras y siéntete, durante unos minutos, súper bien, hasta que te des cuenta de todo lo que hay que cortar y corregir… pero eso ya será en diciembre. Deja que noviembre sea solo para escribir.

Yo voy a repetir, ¿y vosotros? ¿Habéis participado en el NaNoWrimo alguna vez? ¿Qué os parece la idea? ¿Una locura o una genialidad? ¿Puro masoquismo literario?

*OOC: Out of character.

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